Propósito: llevar a la vida real el pequeño cambio que elegiste.
Tiempo estimado: 10 minutos de reflexión, más tu práctica durante el día.
Ayer elegiste algo que te gustaría hacer diferente.
Tal vez decidiste hablarte con más comprensión, dedicarte unos minutos, prestar atención a tus emociones o hacer espacio para algo importante para ti.
Hoy vamos a dar un paso más.
Porque comprender lo que necesitas es importante, pero también lo es descubrir qué sucede cuando intentas llevarlo a la práctica.
Y aquí quiero compartirte algo: no necesitas hacerlo perfecto para aprender de la experiencia.
Puede que tu pequeño cambio funcione desde el primer intento. Puede que te resulte más difícil de lo que imaginabas. Incluso puede que olvides hacerlo.
Todo eso es información.
Lo importante es observar qué sucedió, comprender qué influyó y decidir cómo continuar.
Recuerda que no estamos buscando resultados extraordinarios en un solo día.
Estamos aprendiendo a construir pequeñas acciones que, con la práctica, puedan volverse más naturales.
Tu práctica de hoy
Recupera la decisión que tomaste ayer utilizando la fórmula FelizMente:
Cuando momento o situación, voy a acción pequeña, para lo que quiero vivir.
Por ejemplo:
Cuando termine mi jornada de trabajo, voy a dedicarme diez minutos sin mirar el teléfono, para tener un momento de tranquilidad y conexión conmigo mismo.
Durante el día, observa si aparece el momento que elegiste e intenta realizar tu acción.
Después, responde:
¿Cuál fue el pequeño cambio que elegiste practicar?
¿Apareció el momento en el que querías hacerlo? ¿Qué ocurrió?
¿Cómo estaban tu Energía, Enfoque y Emoción antes y después?
Pausa E³ · antes
Pausa E³ · después
¿Qué aprendiste sobre ti al intentarlo?
¿Qué podrías mantener o ajustar para mañana?
Algo importante para recordar
Si hoy no pudiste realizar tu práctica, no tienes que comenzar de nuevo ni recuperar nada.
Pregúntate qué ocurrió.
¿La acción era demasiado grande? ¿El momento elegido no fue adecuado? ¿Surgió algo que no esperabas?
Puedes simplificarla y volver a intentarlo.
Practicar no es exigirte más. Es darte nuevas oportunidades para aprender.
Cerebrito te acompaña
“Cada intento te enseña algo. Incluso cuando las cosas no salen como esperabas, puedes aprender y volver a elegir”.